El retorno de Nestlé Jungly – Chocolates Nestlé

Nestlé Jungly es el chocolate de la infancia de millones de niñxs millennials de nuestro país. Nosotrxs mismos recordamos la ilusión de que nos dejasen comprar una en el súper, de coleccionar sus tarjetas de animales y de dar el primer bocado a esa mezcla de chocolate y galleta.

Sea porque estaba muy buena o porque la nostalgia endulza cualquier recuerdo, mucha gente había pedido en redes que se volviese a producir este producto (llevaba descatalogado desde hacía años). La forma en que Chocolates Nestlé anunció su vuelta tiene un componente social y marketiniano que teníamos que comentar sí o sí por aquí.

El día 18 de enero, Chocolates Nestlé anunció en su cuenta de Twitter que subastaba la primera tableta de la nueva producción de Nestlé Jungly. Cuatro horas después matizaban que la recaudación sería destinada a proyectos de biodiversidad de la mano de Fundación Global Nature; no sabemos si fue un detalle que olvidaron comentar o si en esas horas tomaron la decisión cediendo a la presión social.

Tres días después, el famoso streamer Ibai Llanos anunció en su Twitter que él había ganado la subasta, con una puja de 6.750€. Dado que un año antes Ibai había pedido públicamente a Nestlé que volviese la selvática tableta, no sabemos si su participación en la campaña fue pactada o espontánea.

Lo que tenemos claro es que, sin tratarse de una gran pieza creativa ni una campaña muy compleja, esta acción de Chocolates Nestlé consiguió generar una gran repercusión que supieron dirigir hacia una causa medioambiental. Y eso es muy positivo.

Ahora bien, no podemos olvidar que organizaciones ecologistas llevan años en lucha contra Nestlé (y otras tantas empresas de alimentación) por el uso excesivo e indiscriminado de aceite de palma en sus recetas, cuya producción provoca deforestación, destrucción de hábitats y explotación de trabajadores.

La marca se comprometió hace tiempo a usar solamente aceite de palma con origen responsable para 2020, pero ese compromiso no se ha cumplido. No dudamos de que esos casi 7000€ vayan a ser muy útiles para la Fundación Global Nature, pero sabiendo el poco cuidado que tiene la compañía con otros hábitats naturales, parece que estamos ante un caso flagrante de greenwashing.